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  • Cristina Pineda / El Financiero

‘Lexy es por Trinity’: La mexicana Eréndira Ibarra sobre su papel en ‘Matrix 4: Resurrections’

La actriz contó los pormenores de su personaje en la historia creada por Lana Wachowski, con quien vuelve a trabajar después de ‘Sense8′.


Eréndira Ibarra interpreta a Lexi en 'Matrix 4: Resurrecctions' (Foto: Warner Bros)


Por Cristina Pineda / El Financiero


La actriz Eréndira Ibarra se adentró al mundo de Matrix 4: Resurrections gracias a Lexy, un personaje que le inspiró Carrie-Ann Moss en la cuarta entrega de la saga creada por Lana Wachowski, que se estrena veintidós años después de la original.


“Lexy es por Trinity”, contó la mexicana, que detalló el detrás de una de las películas más esperadas del año y que marca el regreso de Keanu Reeves al universo virtual dominado por máquinas. “El camino que tomó de la liberación es lo que inspiró a Lexy a despertar. En la Matrix, Lexy vivía atravesada por muchos niveles de opresión y de dolor que en la vida de las personas se nos dice que así es. Te das cuenta que no, que puedes hacer el mundo de la forma en que quieres, puedes romper con la programación, deconstruir esas ideas. Eréndira es un poco Eréndira gracias a Trinity también” agregó en conferencia de prensa.


La historia de Matrix 4


Lana Wachowski escribió el libreto de la historia -que llega a los cines el 22 de diciembre- después de la muerte de sus padres, por lo que atraviesa su duelo tras un pensamiento en donde no quería volver a escribir. Volver al set sanó tanto a la directora como al elenco porque la historia alrededor está basada en el amor.


“El amor es muy poderoso, trascendental, algo que necesitamos para sobrevivir. La frase final que Lana le dedica a su papá es: ‘el amor empieza todo’. Siento que a pesar de que nos dieron verdades desde la primera película, nos las dieron con amor. Estaba empaquetado con un cuidado en: ‘te voy a romper el mundo que crees que tienes, tus definiciones, pero te voy a dar una opción, la esperanza de crear un mundo nuevo’. Al final seguimos hablando de ella hoy porque nos conmovió el corazón”, confió.


Desde su punto de vista, esta nueva entrega mezcla la nostalgia con una forma muy revolucionaria de innovar la forma en la que se dicen las cosas y la complejidad del mundo. “Esta película habla sobre la redefinición de nuestro lado, de qué lado estás de la historia y cómo eso no es lo que era hace 18 años. Verdades como puños, pero suavecito, con amor”, reflexionó.


A los seguidores les dice que vean este trabajo porque carga con la profunda nostalgia del primer filme con sacudidas de toda la saga. “Rompamos las brechas generacionales, siento que esta película tiende el puente de ese mundo que no quiere terminar de soltar lo que los define y les que estamos constantemente buscando dejarnos de definir por este mundo”.


Las mujeres en Matrix 4: Resurrections


Los personajes femeninos siempre han sido importantes, por lo que Eréndira Ibarra se dice muy orgullosa de llevar la conversación más allá del género en donde ‘las personas’ puedan pelear al tú por tú con los héroes que siempre están estereotipados dentro de lo masculino.


“Esta idea patriarcal de que el hombre llega y nos salva es algo que, al momento de hacer las primeras (películas), no fue necesariamente la intención. Fue más juzgar el concepto del elegido que enaltecerlo. Una exploración necesaria de romper con la heteronorma interiorizada. Esos elementos hablan de la época en la que estamos, que no solo se deconstuye la masculinidad, sino también a la feminidad y lo que el sistema patriarcado y racista nos ha alimentado”.


Lexy, el personaje de Eréndira


Caracterizada con tatuajes y un peinado pegado a la cabeza, Eréndira logró incluir una chamarra de cuero verde a su papel como un guiño al movimiento feminista en Latinoamérica. Aunque confesó que se iba a dormir con muchas preguntas, se siente agradecida por la inclusión del proyecto que no solo pasaba por las nacionalidades sino por la oportunidad hacia todos los géneros.


“Nunca me había sentido tan parte de la familia, tan integrada. No importaba la nacionalidad. Es un proyecto inclusivo, llegabas al set y el mundo se veía representado en la pantalla. Es uno de los proyectos que más me han inspirado y más certeza me han dado de que el arte y el amor transforman todo. Los engranes de producción tenían personas no binarias, trans, todos eran reflejados”.


Para ella, uno de los retos más importantes fue el tener más escenas de acción y disparos que de diálogo. En una preparación, junto a stunts, practicó diferentes técnicas de karate de show. Los entrenamientos le ayudaron a mejorar sus posturas, así como tener un acondicionamiento físico y trabajo de armas, algo a lo que ya se había expuesto con su trabajo para la serie Sense8, también de las hermanas Wachowski. La diferencia es que no podía permitirse cortar la toma cada vez que el artefacto se trababa, por lo que ensayó para que no fuera una dificultad.


“Se me dan bien los madrazos porque vengo de una familia donde mi esposo es artista marcial y es parte de nuestra realidad. Mis amigues están en la UFC y de chavita fui peleonera, pero ya no lo soy. Era una experiencia diferente acostumbrarme a llegar de trabajar y en vez de tener que estudiar la escena debía estudiar la coreografía para el día siguiente”.


El primer día de llamado


Una de las primeras filmaciones de la mexicana en Matrix 4: Resurrections debía esperar a la puesta del sol, donde la importancia era la fuente. Eréndira estaba parada justo a un lado de Keanu Reeves y Brian J. Smith.


Tuve un momento de decir: ‘mamá, mira dónde estoy’. Era justo la explicación de lo que iba a suceder en el rescate”, explicó. Ibarra recuerda que aquel día tuvo una interacción bastante particular con Reeves. “Hubo un momento en que Keanu se quedó pegado a la fuente y Lana iba girando alrededor. Yo agarré a Keanu del cinturón y lo jalé para atrás para que Lana pasara por enfrente y nada más me volteó a ver y me dijo ‘wow, así va a ser’”.


La pandemia atravesó a Matrix 4: Resurrections


La filmación se realizó en Alemania y Estados Unidos, específicamente en la ciudad de San Francisco, de enero de 2020 hasta finales de noviembre de 2020. El 5 de marzo, la pandemia comenzaba su curso y los planes tuvieron que cambiar.


Había la oportunidad de que siguiéramos filmando con un equipo muy limitado y para eso debía decidir irme a casa con mi familia y posiblemente ya no salir en la película o quedarme en Alemania, lejos de mi familia sin poder viajar y sin poder salir del país si lo cerraban por completo. Lana me llamó y me dijo ‘¿qué vas a hacer, tomar la pastilla roja y quedarte o regresar?”.


Las circunstancias la trajeron de regreso a México, pero afortunadamente para ella pudo regresar a grabar cerca de dos meses después. “El día que llegué al set por primera vez, a finales de mayo, toqué cancha, con un besito, y nos dio una lloradera porque pensábamos que no íbamos a regresar y que la realización del cine ya nunca iba a ser igual. Los protocolos y cuidados nos ayudaron a regresar a una nueva normalidad que se volvió nuestro pan de cada día”. Aunque les prohibieron dar abrazos, el compañerismo siguió intacto.


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